¿El tinnitus comienza en el oído y termina en el cerebro? Un nuevo estudio encuentra una posible conexión
Un nuevo estudio preliminar está aportando pistas interesantes sobre la relación entre el oído y el cerebro en las personas con tinnitus. Los investigadores encontraron una posible asociación entre una menor sincronización de las señales procedentes de la cóclea y determinados cambios en la actividad cerebral relacionados con el tinnitus.
El trabajo, realizado por investigadores de distintas instituciones de Alemania y Chile, utilizó una tecnología avanzada denominada magnetoencefalografía con magnetómetros bombeados ópticamente (OPM-MEG). El sistema utilizado cuenta con 64 sensores y permite registrar con gran precisión la actividad magnética producida por el cerebro.
El estudio también incorporó mediciones de la respuesta auditiva del tronco encefálico (ABR), una prueba que permite analizar cómo responde el sistema auditivo ante determinados sonidos.
Una conexión entre el oído y el cerebro
Uno de los principales hallazgos fue que los participantes con tinnitus presentaban menores amplitudes en determinadas respuestas ABR, un resultado que los investigadores interpretan como una posible reducción de la sincronía de la salida coclear.
Lo llamativo es que esta alteración periférica estaba relacionada con cambios en las oscilaciones cerebrales.
En concreto, las personas con tinnitus mostraron menor actividad en la banda alfa y mayor actividad gamma durante el estado de reposo. Estas modificaciones podrían reflejar cambios en la forma en que determinadas redes cerebrales procesan y filtran la información auditiva.
Los investigadores también observaron que una mayor actividad gamma aparecía en regiones cerebrales relacionadas con el control de la atención. Según su interpretación, esta hiperactividad podría favorecer que el cerebro preste una atención excesiva a estímulos que normalmente deberían ser ignorados.
Y aquí aparece uno de los aspectos más interesantes del trabajo.
¿Podría existir un puente entre el oído y el cerebro?
Durante años, diferentes investigaciones han estudiado el tinnitus desde perspectivas que ponen el foco principalmente en el oído o, por el contrario, en los cambios producidos en el cerebro.
Este nuevo trabajo propone que ambas explicaciones podrían estar relacionadas.
Los autores plantean que una reducción de la sincronización de las señales procedentes de la cóclea podría alterar el equilibrio de las redes auditivas y cerebrales. Como consecuencia, determinadas regiones encargadas de filtrar información y controlar la atención podrían quedar más expuestas a señales que normalmente pasarían desapercibidas.
En otras palabras, una alteración en la entrada de información auditiva podría contribuir a modificar la actividad cerebral que participa en la percepción del tinnitus.
El estudio encontró además que los cambios cerebrales eran especialmente evidentes cuando los participantes recibían sonidos próximos a la frecuencia de su propio tinnitus.
Una tecnología que podría ayudar a investigar el tinnitus
La utilización de OPM-MEG es otro elemento relevante de esta investigación.
A diferencia de los sistemas tradicionales de MEG, los magnetómetros bombeados ópticamente pueden colocarse más cerca de la cabeza, lo que ofrece nuevas posibilidades para estudiar con mayor resolución espacial la actividad cerebral.
En este caso, los investigadores utilizaron esta tecnología para analizar las respuestas cerebrales ante diferentes tonos y compararlas con las características auditivas de los participantes.
El objetivo no era encontrar un tratamiento, sino comprender mejor los mecanismos que podrían estar detrás del tinnitus.
Todavía no es una prueba definitiva
Hay que tener precaución con las conclusiones.
El trabajo fue publicado en medRxiv como preprint, lo que significa que todavía no ha pasado por el proceso de revisión por pares. Por tanto, sus resultados deben considerarse preliminares y no deberían interpretarse como una demostración definitiva de que la causa del tinnitus sea una menor sincronización de la salida coclear.
Los propios investigadores presentan sus resultados como evidencia de una posible relación entre los mecanismos periféricos y las alteraciones de la actividad cerebral.
Aun así, el estudio resulta interesante porque apunta hacia una visión más integrada del tinnitus: el problema podría implicar tanto al sistema auditivo periférico como a la manera en que el cerebro procesa, filtra y presta atención a las señales sonoras.
La investigación abre así una nueva pregunta que será necesario estudiar en trabajos posteriores: ¿podría una alteración relativamente pequeña en la transmisión de las señales auditivas contribuir, con el tiempo, a cambios importantes en las redes cerebrales relacionadas con la percepción?
Por ahora, la respuesta todavía no está clara. Pero este tipo de investigaciones puede ayudar a comprender por qué el tinnitus puede persistir incluso cuando una audiometría convencional no muestra una pérdida auditiva importante.
Fuente: Donoso-San Martín R. et al., Cochlear output synchrony underlies brain oscillations as a marker for tinnitus – an OPM-MEG study, publicado como preprint en medRxiv, DOI: 10.64898/2026.08.24.26361186.
Fuente original: medRxiv – estudio completo

