¡Células del oído que se regeneran solas! El descubrimiento que podría acabar con la pérdida auditiva permanente
Un hallazgo científico de investigadores israelíes y estadounidenses ha encendido la esperanza para millones de personas que sufren pérdida auditiva. Por primera vez, han logrado activar un mecanismo biológico que convierte células de soporte del oído interno en células ciliadas sensoriales, las encargadas de detectar el sonido. – Imagen destacada: Visualización en tiempo real del epitelio sensorial coclear. Células de soporte en verde y células ciliadas en rojo (Crédito: Universidad de Tel Aviv).
Según un comunicado de la Universidad de Tel Aviv, el estudio —publicado en la prestigiosa revista Science Advances— demuestra que las células de soporte de la cóclea conservan una capacidad regenerativa latente que, hasta ahora, se consideraba imposible en mamíferos.
¿Por qué es tan importante este avance?
La pérdida de audición neurosensorial, la forma más común de sordera permanente, se produce principalmente por la muerte de las células ciliadas del oído interno. Estas delicadas células transforman las vibraciones sonoras en señales eléctricas que el cerebro interpreta como sonido. A diferencia de las aves o los peces, los humanos y otros mamíferos no regeneramos estas células de forma natural, por lo que el daño suele ser irreversible.
Los investigadores utilizaron imágenes de tejido vivo y análisis a nivel de célula individual para bloquear la vía de señalización Notch, un interruptor molecular clave. Al inhibirla, un subconjunto de células de soporte se transformó en nuevas células ciliadas funcionales.
¿Estamos ante la cura de la sordera?
Aunque todavía es investigación básica, este trabajo abre una puerta prometedora hacia nuevos tratamientos para la pérdida auditiva. Los científicos indican que los resultados podrían acelerar el desarrollo de terapias farmacológicas o génicas capaces de restaurar la audición en personas con daño coclear.
Este estudio se suma a un creciente campo de investigación que explora la regeneración de células ciliadas, incluyendo reguladores genéticos y mecanismos observados en otras especies. Las aplicaciones clínicas en humanos aún requieren años de desarrollo, pero el avance representa un paso significativo.
Fuente: hearingreview.com

