¿Podría una simple deficiencia de vitaminas estar detrás del tinnitus? Lo que están descubriendo los expertos
El tinnitus, conocido popularmente como zumbido en los oídos, afecta a millones de personas en todo el mundo. Para algunos, el sonido es apenas perceptible; para otros, puede convertirse en una presencia constante que dificulta dormir, concentrarse o simplemente disfrutar del silencio.
Pero una nueva línea de investigación está llamando la atención: ¿podrían algunas deficiencias nutricionales estar contribuyendo al tinnitus en determinados pacientes?
Algunos especialistas consideran que merece la pena investigar esta posibilidad, especialmente cuando existen otros síntomas compatibles con una deficiencia de hierro, ácido fólico o vitamina B12.
Tinnitus: mucho más que un simple zumbido
El tinnitus no es una enfermedad única, sino un síntoma que puede manifestarse como zumbidos, pitidos, silbidos, siseos u otros sonidos que no proceden de una fuente externa.
Con frecuencia aparece asociado a la pérdida auditiva y al envejecimiento, aunque también puede estar relacionado con la exposición prolongada a ruidos fuertes, determinados problemas del oído, obstrucciones y otros factores.
Uno de los aspectos que más preocupa actualmente es que el tinnitus también está aumentando entre personas jóvenes. La exposición frecuente a música a alto volumen, especialmente mediante auriculares, es uno de los factores que se estudian con mayor atención.
La explicación más aceptada en muchos casos apunta al daño de las células sensoriales del oído interno. Cuando determinadas señales auditivas dejan de llegar correctamente al cerebro, el sistema nervioso puede modificar la manera en que procesa la información sonora y generar la percepción de sonidos que realmente no están presentes.
Sin embargo, esta explicación no necesariamente responde a todos los casos.
La pista de la vitamina B12, el folato y el hierro
Aquí entra en escena una hipótesis que está despertando interés entre algunos investigadores y profesionales de la salud: las deficiencias de determinados nutrientes podrían afectar al funcionamiento de los nervios relacionados con la audición.
Entre los nutrientes que más se mencionan están el hierro, el folato (vitamina B9) y la vitamina B12.
Estos nutrientes desempeñan funciones importantes en el organismo y están relacionados, entre otras cosas, con la producción de células sanguíneas y el mantenimiento adecuado del sistema nervioso.
La vitamina B12 y el folato, por ejemplo, participan en procesos esenciales para el funcionamiento neurológico. El hierro también es fundamental para transportar oxígeno a los tejidos.
Cuando existe una deficiencia importante, pueden aparecer síntomas como cansancio, debilidad, palidez, dificultad para respirar o problemas de concentración. En determinados casos también pueden producirse alteraciones neurológicas.
Por ello, algunos especialistas consideran razonable comprobar si existe una deficiencia nutricional en personas que presentan tinnitus acompañado de otros síntomas compatibles.
¿Qué alimentos contienen estos nutrientes?
Antes de pensar en suplementos, la alimentación puede ser un punto importante que revisar.
El hierro se encuentra en alimentos como carnes, legumbres y verduras de hoja verde. El folato está presente en alimentos como las espinacas, las legumbres, algunos cítricos y determinados cereales enriquecidos.
Por su parte, la vitamina B12 se encuentra principalmente en alimentos de origen animal, como carne, pescado, huevos y productos lácteos.
Una alimentación variada puede ayudar a cubrir las necesidades nutricionales, aunque determinadas personas pueden desarrollar deficiencias por diferentes motivos y necesitar una evaluación médica.
El caso de una mujer cuyo tinnitus mejoró al corregir una deficiencia
Uno de los testimonios que ha llamado la atención es el de Rachel Melinek, una mujer británica de 44 años que convivió durante años con tinnitus.
Según su relato, el sonido era especialmente molesto cuando se acostaba y dificultaba la relajación y el sueño. Posteriormente comenzó a experimentar otros problemas, entre ellos cansancio intenso, sensación de frío y dificultades para concentrarse.
Un análisis de sangre detectó una deficiencia leve de folato.
A partir de las recomendaciones médicas, Rachel modificó algunos aspectos de su alimentación para aumentar el consumo de nutrientes y comenzó a tomar un suplemento de hierro en dosis baja.
Con el paso del tiempo, asegura que el tinnitus se volvió mucho menos frecuente e intenso.
Actualmente afirma que el zumbido aparece solo ocasionalmente y que resulta mucho más fácil de tolerar.
¿Significa esto que las vitaminas pueden curar el tinnitus?
No necesariamente. Y aquí es importante hacer una distinción.
El caso de Rachel es un testimonio individual y no demuestra que las deficiencias de hierro, B12 o folato sean la causa del tinnitus en la mayoría de las personas.
Tampoco significa que tomar suplementos vaya a eliminar el tinnitus.
Lo que sí plantea esta hipótesis es una cuestión interesante: cuando existe una deficiencia nutricional demostrada, corregirla podría mejorar determinados síntomas en algunas personas.
Por eso, algunos especialistas consideran que podría ser útil investigar posibles deficiencias en determinados pacientes con tinnitus, especialmente cuando existen otros signos que hacen sospechar un problema nutricional.
¿Debería una persona con tinnitus tomar suplementos?
No es recomendable comenzar a tomar hierro, vitamina B12 o ácido fólico simplemente porque se tiene tinnitus.
El hierro, por ejemplo, no debería suplementarse indiscriminadamente, ya que un exceso también puede ser perjudicial. Lo más razonable es consultar con un profesional sanitario y, si lo considera apropiado, realizar un análisis de sangre para comprobar si realmente existe alguna deficiencia.
Si se detecta una carencia, el tratamiento dependerá de su causa y de su gravedad. Puede incluir cambios en la alimentación, suplementos orales o, en determinados casos, otras formas de administración.
Una pista más en el complejo rompecabezas del tinnitus
El tinnitus sigue siendo un problema complejo y no existe una solución universal que funcione para todas las personas.
La relación entre nutrición, sistema nervioso y audición merece continuar siendo investigada. Por ahora, la evidencia no permite afirmar que las vitaminas sean una cura para el tinnitus, pero sí abre una posibilidad interesante: en algunos pacientes, descubrir y corregir una deficiencia nutricional podría formar parte de una evaluación más completa.
Si el tinnitus aparece de forma persistente, empeora o se acompaña de pérdida auditiva, mareos u otros síntomas, es recomendable realizar una evaluación médica y auditiva para intentar determinar su origen.
A veces, la respuesta puede estar en el oído. En otras ocasiones, puede ser necesario mirar más allá de él.
Fuente: dailymail.com

