Lo que realmente ayuda con el tinnitus y lo que no
El profesor Dr. Gerhard Hesse, líder de la clínica de tinnitus de Bad Arolsen, de Alemania resalta la estrecha conexión entre los zumbidos en los oídos y la pérdida de audición, aunque a menudo esto pueda pasar desapercibido. – (Imagen de Drazen Zigic en Freepik)
En más del 90% de los casos, el tinnitus se manifiesta en la frecuencia de mayor pérdida auditiva, revela el experto. Este fenómeno significa que, si los zumbidos son agudos, es probable que haya una pérdida auditiva en las altas frecuencias. Hesse explica que el tinnitus no es una enfermedad independiente, sino más bien una expresión de desregulación.
La pérdida de audición contribuye a los zumbidos en los oídos, ya que, cuando hay pérdida auditiva, el oído no transmite suficientes sonidos al centro auditivo.
En respuesta, la corteza auditiva intenta amplificar las frecuencias faltantes, regulando y amplificando el ruido de las células nerviosas. Hesse sugiere que los audífonos son exitosos al compensar la pérdida auditiva, evitando que el cerebro realice trabajo adicional de refuerzo.
Además, destaca la importancia de descansar después de una pérdida auditiva repentina o la percepción de ruidos. La pronta atención a los sonidos discordantes puede ayudar a restaurar completamente la audición.
En términos de terapia, las recomendaciones apuntan a reducir el estrés a largo plazo para aquellos con tinnitus crónico. Se enfocan en audífonos, terapias auditivas, implantes cocleares y terapia cognitivo-conductual.
Hesse advierte contra tratamientos sin evidencia, como altas dosis de extractos de Ginkgo biloba, corticoides prolongados, antidepresivos, benzodiazepinas y otros. La música interrumpida y otras terapias de sonido basadas en aplicaciones y métodos de neuromodulación acústica también carecen de respaldo según las directrices.
El tinnitus, una condición clínicamente heterogénea, puede ser desencadenado por diversos factores. Aunque las circulaciones sanguíneas ya no se consideran la causa principal, el estrés mecánico-traumático, inflamaciones y degeneraciones relacionadas con el envejecimiento contribuyen a los zumbidos. La percepción del tinnitus se intensifica con emociones negativas y miedos, subraya Hesse.
En casos agudos, se sugiere el tratamiento sistémico con dosis altas de glucocorticoides. Sin embargo, la eficacia del tratamiento estándar ha sido cuestionada, generando dudas sobre su utilidad.
La guía actual de la Sociedad Alemana de Oído, Nariz y Garganta destaca la importancia de la atención temprana y adecuada, señalando que los farmacéuticos tienen la responsabilidad de derivar a los clientes afectados a un otorrinolaringólogo en el momento oportuno.
Vía: pharmazeutische-zeitung.de

