Anatomía y fisiología del oído

Artículos

El oído humano es un órgano complejo responsable de captar, transmitir y procesar los sonidos. Está compuesto por tres partes principales: el oído externo, el oído medio y el oído interno. Imagen de brgfx en Freepik.

El oído externo consta del pabellón auricular y el conducto auditivo externo. El pabellón auricular, también conocido como oreja, recoge y dirige las ondas sonoras hacia el conducto auditivo externo.

El conducto auditivo externo es un canal estrecho revestido de piel que lleva el sonido hacia el oído medio.

El oído medio se encuentra en la parte interna del cráneo y está separado del oído externo por la membrana timpánica, también conocida como tímpano.

Esta membrana vibrante amplifica las ondas sonoras y las transmite a través de una cadena de tres huesecillos pequeños: el martillo, el yunque y el estribo.

Estos huesecillos se llaman así por su forma similar a un martillo, y su función es transmitir las vibraciones del tímpano hacia el oído interno.

El oído interno, también conocido como cóclea, es una estructura en forma de caracol que contiene células ciliadas y líquidos.

La cóclea es responsable de convertir las vibraciones sonoras en señales eléctricas que el cerebro puede interpretar como sonido.

Además de la cóclea, el oído interno también incluye el vestíbulo y los conductos semicirculares, que son responsables del equilibrio y la orientación espacial.

La transmisión de las señales eléctricas desde el oído interno hasta el cerebro se lleva a cabo a través del nervio auditivo, que conecta el oído interno con el sistema nervioso central.

El cerebro procesa estas señales y las interpreta como sonido, lo que nos permite escuchar y percibir el mundo que nos rodea.

En resumen la anatomía y fisiología del oído humano involucra la captación y transmisión de sonidos a través del oído externo y medio, y la conversión de estas vibraciones en señales eléctricas en el oído interno para su interpretación por el cerebro.