Científicos prueban una nueva terapia que podría detener el tinnitus antes de que se vuelva permanente
Una investigación llevada a cabo por científicos de la Universidad de Newcastle, en el Reino Unido, ha despertado un gran interés en la comunidad médica internacional. El motivo: un nuevo tratamiento no invasivo que podría detener el tinnitus antes de que se vuelva crónico o permanente. - (Imagen ilustrativa de Freepik.com)
El tinnitus, caracterizado por la percepción de un zumbido o pitido constante en los oídos sin que exista una fuente sonora externa, afecta a millones de personas en todo el mundo. Solo en el Reino Unido, se estima que 7,6 millones de personas conviven con esta afección. Para algunos, el ruido es leve y ocasional, pero para alrededor de 1,5 millones de pacientes, el sonido llega a ser tan intenso que interfiere con el sueño, la concentración y la calidad de vida en general.
Frente a este panorama, el equipo liderado por el Dr. Will Sedley, neurólogo de la Universidad de Newcastle, está realizando un ensayo clínico con una técnica llamada estimulación transcraneal por corriente directa (tDCS, por sus siglas en inglés). Se trata de un procedimiento seguro, indoloro y no invasivo, que ya ha mostrado resultados prometedores en el tratamiento de la depresión, migrañas y dolor crónico.
La terapia consiste en colocar dos electrodos, uno en la frente y otro en la parte posterior de la cabeza, para aplicar una corriente eléctrica constante y de muy baja intensidad en las zonas cerebrales vinculadas al procesamiento del sonido. Esta estimulación busca “reeducar” las células cerebrales, reduciendo la actividad anormal que genera el zumbido fantasma característico del tinnitus.
El Dr. Sedley explicó que cuando se desarrolla el tinnitus, las neuronas auditivas comienzan a activarse sin motivo, enviando señales erróneas que el cerebro interpreta como sonido. “Lo que intentamos hacer”, señaló, “es restablecer el comportamiento de esas células, de modo que dejen de activarse de forma espontánea o al menos disminuyan su frecuencia”.
Los científicos estiman que si el tinnitus persiste más de un mes, las probabilidades de que se vuelva permanente pueden llegar al 90 %. Por eso, el equipo británico decidió actuar en las primeras etapas de la afección, con la esperanza de revertir el proceso antes de que se consolide.
El ensayo comenzó en julio y hasta el momento ha reclutado seis voluntarios, aunque se espera llegar a cien participantes en los próximos dos años. Todos los pacientes fueron seleccionados porque desarrollaron tinnitus recientemente, en un plazo menor a dos meses. La mitad recibe diez sesiones de 40 minutos de estimulación tDCS seguidas de terapia de sonido, mientras que la otra mitad recibe una estimulación placebo.
Según los investigadores, la corriente aplicada es de apenas dos miliamperios, una intensidad similar a la que podría sentirse al tocar una pila doméstica. El Dr. Abishek Umashankar, también miembro del equipo de Newcastle, aclaró que aunque la sensación puede recordar a un leve cosquilleo, no genera dolor ni efectos secundarios relevantes.
Los primeros resultados son esperanzadores: cuatro de los cinco primeros participantes que completaron el tratamiento informaron una reducción significativa en la intensidad de su tinnitus. Aun así, los expertos aclaran que se necesitan más datos antes de confirmar la eficacia del método.
“Los resultados iniciales son más alentadores de lo que esperábamos”, reconoció el Dr. Sedley. “Sabemos que muchos pacientes escuchan que deben aprender a vivir con el tinnitus, pero eso no siempre es suficiente. Nuestra meta es ofrecer una alternativa real, algo que pueda detener el problema antes de que se vuelva crónico”.
La investigación de Newcastle se diferencia de otras técnicas más invasivas, como la estimulación cerebral profunda (ECP), un procedimiento quirúrgico que implica la implantación de electrodos dentro del cerebro. Aunque la ECP se usa con éxito en pacientes con enfermedad de Parkinson, su aplicación en tinnitus sigue siendo experimental y conlleva riesgos como hemorragias e infecciones.
En cambio, la tDCS no requiere cirugía y podría convertirse en una opción accesible y segura para miles de pacientes si los resultados finales confirman su eficacia.
Además, los especialistas recuerdan que ciertos hábitos de vida saludables pueden contribuir a aliviar los síntomas. Investigaciones recientes sugieren que practicar mindfulness, hacer ejercicio de manera regular y reducir el consumo de sal, alcohol, cafeína y alimentos ricos en salicilatos (como el café, los aguacates o los arándanos) pueden ayudar a mejorar la condición.
Aunque todavía es temprano para hablar de una cura definitiva, el Dr. Umashankar afirmó que los avances de los últimos años son prometedores:
“Estamos entendiendo cada vez mejor por qué el tinnitus persiste y cómo intervenir a tiempo. Este enfoque podría marcar el inicio de una nueva etapa en su tratamiento”.
El ensayo clínico continúa abierto a nuevos participantes y se espera que los resultados completos estén disponibles en los próximos años. Si los hallazgos se confirman, la estimulación transcraneal por corriente directa podría convertirse en la primera terapia capaz de detener el tinnitus desde sus etapas iniciales, ofreciendo esperanza a millones de personas que hoy viven con este persistente sonido interior.
Fuente: dailymail.co.uk

