Científicos descubren que la luz infrarroja podría “apagar” el tinnitus desde el cerebro
El tinnitus, también conocido como acúfeno, es ese molesto zumbido o pitido constante que muchas personas escuchan sin que exista un sonido real en el entorno. Afecta a millones de personas en todo el mundo y, hasta ahora, no existe un tratamiento universal que lo cure de forma consistente. Pero un nuevo estudio publicado en Brain Research Bulletin trae resultados que podrían cambiar el rumbo de las terapias contra el tinnitus basado en exposiciones a ruidos fuertes. – ( Imagen de freepik.com ).
¿Qué investigaron los científicos?
Un grupo de investigadores exploró una técnica llamada fotobiomodulación (PBM), que es básicamente el uso de luz infrarroja de baja potencia directamente sobre regiones específicas del cerebro.
Estos científicos trabajaron con modelos animales que habían desarrollado tinnitus después de una exposición intensa a ruidos — un enfoque que imita de forma bastante realista cómo muchas personas desarrollan tinnitus debido al ruido ambiental o profesional.
El foco del estudio fue la corteza auditiva, una parte del cerebro que procesa los sonidos. En casos de tinnitus, esta región se vuelve hiperactiva y desequilibrada, contribuyendo a que el cerebro genere el sonido fantasma del zumbido sin estímulo externo.
Mecanismo clave: GluN1 y la neuroplasticidad
Los investigadores identificaron que una proteína cerebral llamada GluN1, vinculada a los receptores de glutamato (importantes para la comunicación neuronal), estaba excesivamente activada en estos modelos con tinnitus. Esa hiperactivación está asociada con la hiperexitabilidad de la corteza auditiva, un sello distintivo del tinnitus persistente.
La fotobiomodulación con luz infrarroja actuó de dos maneras:
- Redujo la hiperexitabilidad neuronal que genera la percepción del sonido sin estímulo real.
- Restauró el equilibrio de la plasticidad sináptica, es decir, ayudó a que las conexiones entre neuronas volvieran a funcionar de forma más normal. ScienceDirect
Este doble efecto es importante: no sólo atenúa la actividad anormal, sino que también ayuda al cerebro a “recordar” cómo funcionar correctamente.
¿Cómo funcionó el tratamiento con luz?
Los modelos animales fueron expuestos a luz infrarroja de baja irradiancia (baja potencia) directamente en su corteza auditiva mediante un dispositivo no invasivo. Los parámetros de la irradiación —como la potencia y la duración— fueron cuidadosamente ajustados para maximizar los beneficios sin provocar daño neuronal.
Tras la exposición, los resultados fueron evaluados con varias pruebas:
- Respuesta auditiva del tronco encefálico (ABR), que mide cómo responden los nervios auditivos.
- Ensayos conductuales, diseñados para detectar comportamientos asociados con tinnitus.
- Estudios microscópicos del tejido cerebral, para observar los cambios celulares y estructurales.
Los resultados mostraron que este tratamiento no solo disminuyó los signos de tinnitus en los comportamientos observados, sino que también modificó la actividad neuronal de manera duradera, lo que sugiere un efecto reparador más que simplemente temporal.
¿Por qué es importante este hallazgo?
Hasta ahora, gran parte de los tratamientos para tinnitus se han centrado en manejar los síntomas, como terapia sonora, consejos para la tolerancia o técnicas de reentrenamiento auditivo. Estas pueden ayudar a algunas personas a convivir mejor con el tinnitus, pero no logran revertir el origen neurológico del sonido fantasma.
El enfoque de esta investigación es diferente: actúa directamente sobre la actividad cerebral alterada, regulando procesos neuronales específicos implicados en el tinnitus. Esto representa un avance potencialmente transformador, porque busca restablecer el equilibrio funcional del cerebro en lugar de solo enmascarar o distraer de los síntomas.
Además, el hecho de que el tratamiento utilice luz infrarroja no invasiva y de baja potencia abre la puerta a futuros dispositivos terapéuticos que podrían ser usados de forma segura en humanos, con menos efectos secundarios que tratamientos farmacológicos o invasivos.
Un paso hacia terapias humanas… pero con cautela
Aunque estos resultados son prometedores, es crucial recordar que:
- El estudio se realizó en modelos animales, no en pacientes humanos.
- El sistema nervioso humano tiene diferencias que podrían afectar cómo responde a este tipo de terapia.
Por tanto, todavía se necesitan ensayos clínicos bien diseñados en personas para evaluar si esta técnica puede aplicarse de forma segura, eficaz y práctica en humanos con tinnitus.
Este estudio ofrece una visión innovadora y científicamente sólida sobre cómo podría abordarse el tinnitus desde su raíz neurológica. Al demostrar que la fotobiomodulación puede revertir la hiperexitabilidad neuronal y restaurar el equilibrio sináptico, se abre una nueva línea de investigación con potencial terapéutico real.
Aunque todavía falta camino antes de que llegue a clínicas y dispositivos para uso cotidiano, es un avance esperanzador para una condición que hoy afecta la calidad de vida de millones de personas en todo el mundo.
Fuente: sciencedirect.com

