Un avance que podría cambiarlo todo: un fármaco oral logra regenerar células del oído interno
Un equipo de investigadores japoneses presentó un hallazgo que podría abrir una nueva puerta en el tratamiento de trastornos del equilibrio y, potencialmente, otras afecciones del oído interno. Se trata de la 7,8-dihidroxiflavona (DHF), un compuesto administrado por vía oral capaz de regenerar células ciliadas dañadas y restaurar la función vestibular, al menos en un modelo animal. – ( Imagen: fotocaptura de pantalla de doi.org )
Las células ciliadas del oído interno son fundamentales para mantener el equilibrio y procesar la información sensorial. Cuando se dañan —por envejecimiento, medicamentos ototóxicos o traumatismos— pueden aparecer mareos, inestabilidad y vértigos persistentes. En mamíferos su regeneración natural es mínima, lo que dificulta la recuperación.
El estudio, realizado en la Universidad de Tokio, utilizó cobayas a las que se les produjo una lesión vestibular mediante gentamicina, un antibiótico conocido por su efecto tóxico sobre el oído interno. A partir de allí, los animales recibieron durante varias semanas DHF o solución salina, para comparar la capacidad del fármaco.
Los resultados llamaron la atención:
- A los 28 días, los animales tratados con DHF habían recuperado el 74% de sus células ciliadas, mientras que los que no recibieron el compuesto solo alcanzaron un 49%.
- También se observó una mejor regeneración de fibras nerviosas, con un 91% de marcadores neuronales preservados en el grupo tratado, frente al 42% en el grupo control.
- A nivel funcional, las pruebas calóricas —que permiten medir el desempeño del sistema vestibular— mostraron una recuperación significativamente superior en los animales que recibieron DHF.
En conjunto, estos datos sugieren que la 7,8-dihidroxiflavona estimula la regeneración celular, refuerza las conexiones sinápticas y mejora la función del sistema del equilibrio.
¿Por qué este avance genera tanta expectativa?
Porque la DHF actúa como un agonista del receptor TrkB, imitando al conocido factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), una molécula clave para la supervivencia neuronal. Y, a diferencia del propio BDNF, la DHF puede tomarse por vía oral, evitando procedimientos invasivos en el oído interno.
Aunque todavía falta investigación para saber si este enfoque podría ayudar también a personas con tinnitus —especialmente en los casos relacionados con daño celular o vestibular—, el descubrimiento aporta un rayo de esperanza: demuestra que es posible promover la regeneración del oído interno en mamíferos, algo que hasta hace unos años parecía inalcanzable.
Para quienes viven con tinnitus o vértigo crónico, cada avance en regeneración auditiva representa una posible ventana hacia futuros tratamientos más efectivos y menos invasivos.
Fuente:
Makoto Kinoshita, Chisato Fujimoto, Shinichi Iwasaki, Kenji Kondo y Tatsuya Yamasoba. Pharmaceutics 2023, 15(2), 493. https://doi.org/10.3390/pharmaceutics15020493

