La enfermedad de Santiago Segura por la que no conoce el silencio

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Artículo original de el espanolEl director de cine confesó que todo comenzó una noche que oyó “unos pitidos y zumbidos que no sabía si era una invasión extraterrestre”.

¿Qué tienen en común Carme Chaparro (46 años), María Teresa Campos (78) y Santiago Segura (54)? Al margen de ganarse la vida en televisión, los tres sufren un problema de salud que no es grave, pero sí tremendamente molesto: los tinnitus o acúfenos.

En el caso del humorista, el diagnóstico lo dio a conocer públicamente él mismo en una entrevista concedida en su día al diario La Razón. Con su habitual guasa, el madrileño explicaba que una noche se despertó “sobre las cinco de la mañana, con unos pitidos y zumbidos que no sabía si era una invasión extraterrestre”.

“Me levanté, miré en la cocina y en el baño y caí en que el sonido lo tenía yo. Al despertarme, llamé desesperado al otorrino que me mandó un tranquilizante y me dijo que probablemente se me quitaría”, recordaba.

A partir de ese momento, a Segura, como al resto de personas que padecen esta enfermedad, le ha tocado convivir con el tinnitus, ya que no existe medicación ni intervención quirúrgica para paliar o eliminar sus efectos.

Datos y consejos

En este sentido, se estima que el 17 por ciento de la población mundial lidia diariamente con los acúfenos. Sus causas son diversas y pueden variar desde la exposición a ruidos fuertes hasta la revelación de un problema mayor de origen cardíaco.

Este síntoma tan molesto también puede ser consecuencia de una toma excesiva de cafeína, de aspirinas, tabaco, alcohol o de sal. Pero está igualmente demostrado que puede derivar de una circunstancia de estrés descontrolada que haya causado gran impacto en nuestro organismo.

A la gran mayoría de las personas con acúfenos o tinnitus no les molesta el ruido en su vida cotidiana, sino que solo lo perciben en ambientes silenciosos.

Pero también existe determinado segmento de personas a las que el ruido causado por este síndrome les es tan molesto que acaba afectando a su calidad de vida.

Esto ocurre porque oyen el sonido continuamente en su interior y otras por las consecuencias psicológicas que provoca en ellos, como por ejemplo las dificultades a la hora de concentrarse en el trabajo o los estudios o en el momento de dormir, por lo que sufren de ansiedad y de malestar continuo.

Para el tratamiento, se recomienda vigilar la evolución de cada individuo para que no derive en situaciones agravantes, como la pérdida de audición, que podría acarrear la implantación de audífonos.

Vía: el espanol