Los ruidos que dejan sordos a los jóvenes

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Auriculares a un volumen muy alto, boliches, bares y eventos. Más de 1100 millones de jóvenes en riesgo. La población mundial pierde la audición a diario. Los ruidos del ambiente, y el uso incorrecto de dispositivos electrónicos son las principales causas.

Sin embargo, según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el grupo etario con más riesgo de quedar sordo es el de los jóvenes: “Más de 1100 millones están en riesgo a causa de prácticas inseguras de escucha, como usar dispositivos electrónicos y auriculares reiteradamente y a un volumen más alto al recomendado”, según lo informado por el organismo internacional.


En la actualidad, hay más de 43 millones de jóvenes de entre 12 y 35 años con discapacidades auditivas, y en los países de ingresos medios y altos, casi el 50% de las personas de dichas edades escuchan sus dispositivos electrónicos (MP3, teléfonos móviles y otros) a niveles inseguros, es decir, a muy alto volúmen.

El documento también destacó que cerca de un 40% está expuesto potencialmente a niveles excesivos de ruido en discotecas, bares y eventos deportivos.

Estamos atendiendo a una generación de jóvenes sordos, hay muchas personas de 40 que se ven necesitados de usar audífonos para poder escuchar. Comúnmente los problemas auditivos se deben a la historia laboral del paciente, por ejemplo, el caso de los DJ en boliches que soportaron durante años 140 o más decibles, conductores de maquinaria pesada que nunca usaron protección, docentes que forzaron su voz en aulas ruidosas, y sobretodo quienes estaban acostumbrados a escuchar música a volumen muy alto en auriculares o con bafles muy potentes en sus autos”, declaró Ricardo Serrano, jefe de servicio de otorrinolaringología del Hospital Universitario Austral.

Por su parte, Horacio Murga, otorrinolaringólogo del Hospital Austral explicó que “los daños auditivos son acumulativos, ya que lo que se va lastimando son las células ciliadas del órgano de Corti que está dentro de la cóclea. Son muchos los jóvenes que consultan por zumbidos que no hacen más que demostrar la irritación coclear, y son la señal de sufrimiento de los oídos”.

Los expertos coinciden en que, de los tres elementos que inciden en la pérdida auditiva inducida por ruido (nivel del ruido, duración de la exposición, y características personales del sujeto) sólo las dos primeras son controlables. Es por eso que el control puede hacerse sólo a través del conocimiento de los niveles concretos de exposición.

La OMS sugiere cinco acciones fáciles y prácticas:

  • bajar el volumen de los dispositivos (y colocarlos a un máximo de un 60 % de su capacidad);
  • limitar el tiempo de exposición a actividades ruidosas;
  • estar atento a los signos de pérdida de audición, como silbidos en los oídos,
  • o detectar dificultades de escucha tras estar expuesto a ruido,
  • Educar.

Otras de las fuertes recomendaciones es la de concientizar a los niños y adolescentes sobre la problemática y la importancia del cuidado de la audición. También aconsejan acatar los niveles de sonido recomendados por los propios dispositivos electrónicos, como las aplicaciones de los teléfonos celulares y visitar de manera regular al otorrinolaringólogo.

Asimismo, la agencia sanitaria de Naciones Unidas sugiere a los padres y profesores que eduquen a los jóvenes sobre los riesgos de niveles de sonido inseguro. La OMS propone a las compañías que fabrican dispositivos electrónicos que incluyan en sus diseños niveles seguros de audición y que informen de los riesgos de incumplirlos.

A los centros de ocio y de deportes se les insta a reducir el volumen, ofrecer tapones a los clientes y a ofrecer espacios sin ruido. Finalmente, la OMS urge a los gobiernos a que modifiquen la legislación para limitar el ruido en actividades recreativas. La organización también ha afirmado que el 76% de la población que vive en centros urbanos, sufre un impacto acústico muy superior al recomendable y esto se refleja en su calidad de vida.

El 3 de marzo se conmemora el Día Internacional cuidado oído y la audición, por lo que los expertos de la organización Gaes Centros Auditivos recordaron que la presbiacusia, relacionada con el proceso de envejecimiento, es la pérdida gradual de la audición, y sus primeros síntomas pueden comenzar a partir de los 40 años. Al principio, la persona afectada no se da cuenta de su situación, pero con el correr de los años, las capacidades comienzan a comprometerse de forma más notoria.


Según datos del Estudio sobre Audición de la Población Argentina más del 61% de la misma no tiene el hábito de realizarse controles de audición, así como también más del 41% de los encuestados de más de 50 años reconocieron que les ha empeorado su audición con la edad.

Esta patología puede llegar a afectar psicológicamente a la persona que la padece, ya que muchas veces la falta de comprensión del medio que lo rodea lo puede llevar al aislamiento y a sufrir depresión, generando una sensación generalizada de inseguridad y también baja autoestima.

La pérdida de audición provocada por altos niveles sonoros se genera a partir de la exposición prolongada a ruidos superiores a los 85 dB. En el caso de pasar mucho tiempo en ambientes que los superen, los especialistas recomiendan utilizar tapones o protecciones para los oídos.

Algunos de los ruidos más comunes a los que las personas están expuestas a diario como el tráfico intenso, la escucha de música con auriculares, o el ruido presente en la vida nocturna (recitales, boliches, entre otros).

Según informó la organización GAES Centros Auditivos, los 85 dB que señalan el umbral de tolerancia pueden ser fácilmente superados en situaciones cotidianas. Por ejemplo, una conversación tranquila puede medir 60 decibeles, un despertador o la televisión a un volumen elevado, 75dB, un secador de pelo o una calle con tránsito intenso, 80 dB, una bocina de auto, 90 dB, reproductor de MP3 a volumen elevado, discoteca, 110 dB. Un concierto de rock 120 dB y un petardo que estalla al lado, 150 dB.

“La escucha de música a un nivel alto con auriculares provoca que la energía se descargue en forma directa en la membrana timpánica, y no permite que el sonido escape porque el conducto queda cerrado, es así que el sujeto que lo utiliza a mucha intensidad y durante un tiempo prolongado está muy expuesto a padecer trastornos acúfenos (tales como zumbidos) en forma casi permanente”, explicó Ricardo Serrano, jefe del servicio de OtorrinoLaringología del hospital Austral.

Síntomas de problemas

Murmullo. Lo que otros dicen se percibe como un murmullo.
Incomprensión. Complicaciones en comprensión de diálogos.
Zumbidos. Puede haber presencia de zumbidos sin motivo aparente (tinnitus).
Tonos. Facilidad de percepción de voces masculinas (graves) antes que femeninas (agudas).

La mayoría de las causas de sordera parcial son evitables, especialmente la provocada por una exposición excesiva al ruido. Lo más fácil es reducir el tiempo de exposición.” – Shelly Chadha, especialista de la OMS. –

Antes del comienzo de clases, resulta fundamental que los chicos se realicen un chequeo auditivo, porque cualquier deficiencia o dificultad en la escucha puede producir problemas de aprendizaje, como así también de dicción. “Muchos chicos no suelen darse cuenta de su deficiencia auditiva”.

“Algunos utilizan estrategias para comprender lo que quieren oír, como leer los labios. Otros, hablan gritando, o bien no registran si alguien les habla por detrás”, explicó Mónica Matti, fonoaudióloga y Gerente de Formación y Calidad de GAES Argentina. Los posibles inconvenientes productos de una hipoacusia leve o moderada pueden prevenirse si al niño se le realiza una audiometría.

La OMS recomienda llevar al niño al médico si presenta dolores en los oídos, supuración, pérdida de la audición, si tiene problemas para aprender a hablar o bien no entiende cuando otra persona le habla.

Fuente: infonews.com