Más años de buena salud al tratar la pérdida auditiva y la visión reducida

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Un estudio revela que la pérdida de la audición y la visión reducida afectan tanto la esperanza de vida como de salud entre los mayores.

Según se desprende de un estudio realizado por la DUKE-NUS Medical School de Singapur, el déficit auditivo y visual tiene un impacto en la esperanza de vida (duración de la vida) y la esperanza de salud (presencia o ausencia de problemas de salud) de los adultos mayores.

Los investigadores examinaron el impacto que el déficit visual y auditivo manifestado por los propios pacientes tenía en los años de vida vividos tanto con restricciones en las funciones físicas y las actividades cotidianas como sin ellas.

Según el estudio, en comparación con las personas que no tienen ningún tipo de deficiencia, los adultos mayores que presentan déficits visuales, auditivos o ambos tienen una mayor probabilidad de vivir más años con un día a día y unas funciones físicas restringidas y, por ende, menos años sin limitaciones ni impedimentos. La diferencia más acentuada quedaba patente al comparar el grupo de personas sin deficiencias con el de personas que presentaban los dos déficits.

Pérdida auditiva por su lado

En 2009, en el caso de las personas con pérdida auditiva, las funciones físicas se veían limitadas en un 40,6% y las actividades cotidianas, en un 20,8%, cifras que distan del 28,2% y 8,9%, respectivamente, en el caso de las personas sin ninguna deficiencia.


En 2011, los porcentajes se elevaban a un 52,2% y un 26,6% respectivamente para las personas con pérdida auditiva, mientras que para las personas sin deficiencias se situaban en un 29% y un 9,7%. Las cifras volvieron a subir en 2015, cuando la presencia de pérdida de audición suponía una restricción del 60,4% de las funciones físicas y del 29,4% de las actividades cotidianas, en comparación con un 40,7% y un 12,4% respectivamente para las personas sin deficiencias.

A más edad, más achaques

Durante las encuestas de 2009 a 2015, el porcentaje de adultos mayores con déficit visual aumentó de un 12 a un 17% y el de déficit auditivo, de un 6 a un 9%. En el caso de las persona que presentaban los dos tipos, la cifra pasó de un 9 a un 13%. De entre ellos, un porcentaje significativo (un 34,6% en las encuestas de 2009 a 2011 y un 42,7% en las encuestas de 2011 a 2015) percibió un cambio en el estado de su visión y audición.

Información sobre el estudio


El estudio fue realizado en el marco del Comité sobre edad y envejecimiento de los mayores de Singapur y para él se entrevistó a 3.452 participantes en 2009, 2011 y 2015 por medio de una encuesta longitudinal representativa a nivel nacional de adultos mayores no internados en instituciones y con 60 años de edad o mayores.

El estudio, «The Impact of Self-Reported Vision and Hearing Impairment on Health Expectancy» (El impacto en la esperanza de salud del déficit visual y auditivo manifestado), se publicó en la revista Journal of the American Geriatrics Society.

Vía: hear-it Fuente: www.sciencedaily.com, www.medicalxpress.com y Journal of the American Geriatrics Society. – Foto de Sheri Hooley en Unsplash

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