Ototoxicidad por aminoglucósidos

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Se entiende por oto-toxicidad a las lesiones cocleares y/o vestibulares provocadas por la administración de fármacos.

Los grupos farmacológicos mas importantes son los antibióticos aminoglucósidos, seguidos a mucha distancia por los diuréticos de asa, cis-platino y derivados, ácido acetilsalicílico y quinina, siendo las lesiones de estos dos últimos generalmente reversible.

La introducción en los años cuarenta del pasado siglo de la estreptomicina trajo aparejada la aparición de un efecto secundario, sordera y/o inestabilidad o vértigo, que aparecía a partir del primer mes de administración con dosis de 1 g/24 y mucho antes cuando se habían empleado 3 g/24 h y mucho antes cuando se habían empleado 3g/día en los casos mas graves.

Los efectos tóxicos, que se atribuyeron inicialmente a una alteración de la vía, pronto se reconocieron como producto de una lesión en el receptor periférico. Aunque en el momento actual la estreptomicina ya no se utiliza en el tratamiento de la tuberculosis, existen múltiples aminoglucósidos de uso común en medio hospitalario que en ciclos cortos y dentro de los margenes de dosificación recomendados con bastante seguros.

Sin embargo, existen factores de susceptibilidad individual que hace que la indicación deba estar siempre bien justificada.

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Lesiones morfológicas

Los estudios sobre modelos experimentales de oto-toxicidad por aminoglucósidos han permitido un mejor conocimiento de la secuencia de la lesión coclear. En general, la degeneración celular se inicia en la espira basal, progresando hacia el apex.

La lesión comienza en el penacho ciliar de las células ciliadas externas, que acaban sufriendo una degeneración hidropática por entrada masiva de agua; posteriormente se lesionan las internas, solo en fases muy avanzadas de la lesión, desaparecen los elementos de sostén, siendo sustituido el órgano de Corti por un epitelio plano no funcional.

Fuente: “Otorrinolaringología y patología cervicofacial”, Dr. Joaquín Poch Broto – Imagen de Bruno Glätsch en Pixabay